Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
El nuevo paga novicial.
Idos y muertos es lo mesmo.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Al hijo de tu vecino límpiale el moco y métele en casa.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
Enero, buen mes para el carbonero.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
No se toman truchas a bragas enjutas.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Detrás de los picos van los chicos.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Llámame gorrión y échame trigo.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Socorro tardío, socorro baldío.
A calza corta, agujeta larga.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Llaga incurable, vida miserable.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
Mejor solo que mal acompañao.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Dibujar una serpiente añadiéndole patas.