Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Gran constipado, culo apretado.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Favor con favor se paga
Cree el político que los demás son de su misma condición.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
A malos ratos, buenos tragos.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
El más cuerdo, más callado.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Hacer pinitos.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Uñas de gato, y cara de beato.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
Variedad es causa de amenidad.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
No existe un tonto que no sea admirado por otro tonto.
El amor, de necios hace discretos.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Ahora al bueno le llaman tonto.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Las palabras sinceras no son elegantes, pero las elegantes no son sinceras.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
Al tonto se le conoce pronto.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
A barbas honradas, honras colmadas.