A quien Dios ama, Dios le llama.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Cerrado a cal y canto.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
El trompo mientras más lo lían más baila.
De las mujeres bellas y de las flores de mayo se va la belleza en un día
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Yegua cansada, prado halla.
Si hay miseria, que no se note
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Un labrador en pie es más que un grande arrodillado.
Si quieres tener un hijo pillo, mételo a monaguillo.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Cuatro ojos ven más que dos.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
La mujer para ser buena, poco culo y buenas tetas.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Necesitado te veas.
Quien escribe mucho desvaría
Pan con sudor, sabe mejor.
Flaca es la mujer por gorda que esté.
A padre avaro, hijo pródigo.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
El que guarda, halla.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Casa vieja todo es goteras.
Haz favores y te los pagarán a coces.
Penas amargas, son menos largas.
Los perros pequeños son lo que más ruido hacen.
Las cosas de palacio van despacio.