Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Madurar viche.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
El mal trago pasarlo pronto.
Cuando hay poco grano en el granero, mala cosa para el gallinero.
Un clavo saca a otro clavo.
Caracoles de Abril para mí, los de Mayo para mi hermano y los de Junio para ninguno.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Pedir las perlas de la virgen.
Ojo por ojo, diente por diente.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Le quedo como anillo al dedo.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
La ingratitud embota la virtud.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
El llanto alivia el quebranto.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Al más charrán paga le dan.
Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.
Quien no ha probado lo amargo no sabe lo que es dulce.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
A la orilla del río te espero, galapaguero.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Los perros abren los ojos a los 15 días, los pendejos nunca.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Ahora adulador, mañana traidor.
Más vale despedirse que ser despedido.
Esto está color de hormiga.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
Todo amor tiene su gasto