Maldición de puta vieja no va al cielo.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
A lo que no puede ser paciencia.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
No busques a la vez fortuna y mujer.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
Sacar los trapos al sol.
De arriero a arriero no pasa dinero.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
El que no tranza no avanza.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
El que nada tiene, nada vale.
El motín no se debela, metiéndole más candela.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Conejo que bien corre, no lo asan.
Libro prestado, libro perdido.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
Burro apeado no salta vallado.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
En carrera larga hay desquite.
Dios no desampara a sus hijos.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
La ingratitud seca la fuente de la piedad.
Casarse bajo el palo de la escoba
No tenemos para pan, ¿y lo gastaremos en tafetán?.
Fingir ruido por venir a partido.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Buenas y mejores, por falta de seguidores.
Gota a gota, la mar se agota.
La prueba de amistad más difícil es mostrar al amigo sus defectos
El que rompe, paga.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Ni lava ni presta la batea.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
No da un tajo ni en defensa propia.