Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
La falta de progreso significa retroceso.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Nada complicado da buen resultado.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Lo que falta por hacer, es lo que no se ha intentado.
Lo imposible, en vano se pide.
El que no arriesga no gana.
El que no arriesga, no pasa el río.
Aunque te rompas el cuero, sin suerte no harás dinero.
No hay dicha, sino diligencia.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
A buen servicio, mal galardón.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
Piensa mal y acertarás, aunque alguna vez te equivocarás.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Agarrando aunque sea fallo.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Juicio precipitado, casi siempre errado.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
Las desgracias no vienen solas.
Casa hecha, bolsa deshecha.
A mucho hablar, mucho errar.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Quien no arrisca, no aprisca.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
¿Mirón y errarla?.