Ser un mordedor de pilares
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Agua al higo, que ha llovido.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
A fullería, cordobesías.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Amores reñidos, los más queridos.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Donde hay juncos, agua hay junto.
Encontrar al perro en la olla
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Cada palo que aguante su vela.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Rama larga, pronto se troncha.
Del árbol caído, todos hacen su asiento.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
La vida no es senda de rosas.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Torres más altas cayeron.
Cada mozo lancee su toro.
Fragilidad tu nombre es mujer.
Agua de mayo, crece el pelo un palmo.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Casado por amores, casado con dolores.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Agrandado como alpargata de pichi.
Por Abril corta un cardo y te saldrán mil.
Por Santa Marina siembra tu nabina; yo que lo sé, por San Bartolomé.
Faldas largas, algo ocultan.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
A un fresco, un cuesco.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Hay más días que sandías.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
De todas maneras, aguaderas.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
Si quieres buenos nabos, por Julio has de sembrarlos.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.