Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
En Abril y en mayo no dejes en la casa el sayo.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Ara con heladas, que matarás la grama.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Por el interés te quiero Andrés.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Amigos somos, pero los peces aparte.
A confite de monja pan de azúcar.
Puso pies en polvorosa.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Vive y deja vivir.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Agua en Marzo, hierbazo.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
En Abril, aguas mil.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Borrachez de agua, nunca se acaba.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
Llegaron como las tortugas de Don Celso, después de la cuaresma.
Los perfumes más sutiles, no se venden por barriles.
Calle mojada, caja cerrada.
Son cucarachas del mismo concolo.
Aunque los bosques de bambú son densos, los flujos de agua son libres en ellos.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Siempre que llueve, escampa.