Inflama más la comida que las musas
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Hacer algo de cayetano.
El tiempo lo arregla todo
A mucho vino, poco tino.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
Mallorquina, puta fina
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Favor con favor se paga
Al loco y al fraile, aire.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
A pan duro, diente agudo.
Los pies del hortelano no estropean lo plantado.
Variante: Al pot petit la bona confitura.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Quien tiene dineros, compra panderos.
Ponga agua en su vino.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
Querer matar dos moscas de un golpe
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
No todos los que van a la iglesia son santos
De Jaén, o fuleros o malajes.
Valentón y rufián, allá se van.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Bocado comido no guarda amigo.
Hay más santos que nichos.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Quien ríe y canta su mal espanta
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Día de agua, taberna o fragua.
Por las vísperas se conocen los santos.
Belleza de cuerpo no se hereda
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.