De Segovia, ni el aire ni la novia.
El zorro cree que todo el mundo come pollo como él.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
Todo lo prieto no es morcilla.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
En el amor solo el principio es divertido
Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Por la peana se adora al santo.
A caballo comedor, cabestro corto.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Llamar al gato, gato.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
A chico pié, gran zapato.
Más claro no canta un gallo.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
El perfume bueno siempre viene en potes pequeños.
De padres gatos, hijos michinos.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
No eches toda la carne al asador.
Por el color se vende el paño.
El diablo es puerco.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
El buen vino, venta trae consigo.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
A escote nada es caro.
A burra nueva, cincha amarilla.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Gran tocado y chico recado.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Pajes; mozos y era Perico solo.
El vino y la verdad, sin aguar.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
El amor destierra la vergüenza.