Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
Al son que le toquen bailan.
Por las vísperas se conocen los santos.
Pan duro, pero seguro.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
Que bailen los que están en la fiesta.
¿Qué aprovecha el candil sin mecha?.
El zorro viejo huele a trampa.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
A burlas, burlas agudas.
Hijos casados, duelos doblados.
A fullero, fullero y medio.
Tras el buen comer, ajo.
Noviembre caliente, mayo helado.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Ya que la casa se quema, vamos a calentarnos.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
El mirón, ¡chitón!.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
En el mes de San Juan, al sol se cuece el pan.
Lo que hay en España, es de los españoles.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
No es para cualquier chiflar a caballo.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Pan con pan comida de tontos.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
Cual el año, tal el jarro.
Te conozco mascarita
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
De casas y de potros que lo hagan otros.