De padres bocois hijos cubetas.
A jugar y perder, pagar y callar.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
El mundo está vuelto al revés
El que bien te quiere no te engaña.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
La comida reposada, y la cena paseada.
De tales devociones, tales costurones.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Buen tiempo en Junio, verano seguro.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Ni agradecido ni pagao.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Cara de enferma y culo de sana.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
El pan con hartura y el vino con mesura.
La mujer es gente en la letrina.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Haz favores y te los pagarán a coces.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Más se mira al dador que a la dádiva.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
La religión presenta pocas dificultades a los humildes, muchas a los orgullosos, insuperables a los vanidosos
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
El amor es eterno, mientras dura.
Hay que dar el todo por el todo.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
La salud no se aprecia hasta que llega la enfermedad.