La cara del santo hace el milagro.
Ningún rencor es bueno.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Comprar y vender, buen camino para enriquecer.
Los hijos son lo que la madre quiere.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Mañana te lo dirá la vida.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Más vale morir de risa que de ictericia.
Dan darán, dicen las campanas.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Existe una única libertad: la verdad. Existe una única esclavitud: la mentira
Tiempos pasados fueron mejores.
Cada uno es artífice de su ventura.
Aprende llorando y reirás ganando.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad.
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Siempre ayuda la verdad.
Las fiestas en donde estés, la Navidad en casa.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
La mujer hacendosa es la más hermosa.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
El lo que se pierde, se aprende.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.