Con salchichón, siempre es ocasión.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Buena madera, buen oficial espera.
Fea con gracia, mejor que guapa.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Pan tierno, casa con empeño.
Después de la tempestad, viene la calma.
Mas vale tener un amigo, que un saco de reales.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
La ocasión llega, llama y no espera.
Más vale tarde que nunca.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Fingir locura, es a veces cordura.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
La oración breve sube al cielo.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Mejor ser un rico pobre, que un pobre rico.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Los bienes son para remediar los males.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
El tono afectuoso cautiva el oido.
La vida no estaría cara, si la gente trabajara.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
A palabras necias, bofetones.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
La actividad es la mercancía más conveniente
Buen oficio es no tener ninguno.
El amor y la fe, en las obras se ve.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
La abundancia mata la gana.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.