A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Ofrecer el oro y el moro.
Con esos amigos, ¿para qué enemigos?.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Cada uno en su casa es rey.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Costumbre mala, desterrarla.
Haz favores y tendrás enemigos.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Muchos pocos hacen un mucho.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
No es lo mismo estar comprometido que estar involucrado.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
No existe más amor que el amor a primera vista
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
Caballo bonito, corto y gordito.
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
La verdad es como el aceite siempre sale a flote.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Roma, acuerdos y locos doma.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Deja tranquilos a los perros que duermen.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
Obra acabada venta aguarda.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
El amor verdadero entra por el agujero.
Todo es según el cristal con que se mira.
Olla remecida u olla bien cocida.