Cierre la boca que se le entra una mosca.
A los ojos del novio su novia siempre es la más bella.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Las buenas labores honran a los labradores.
Si vienen los patos, viene la nieve.
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Colgar los guayos.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
No soy pila de agua bendita.
Para el solano, agua en mano.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
El aprendizaje es más efectivo cuando es experimental, significativo y divertido.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
La modestia murió cuando la falsa modestia vino.
Gran tocado y chico recado.
Una canción tan selecta que solo muy poca gente puede participar en el coro.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Siempre hay un roto para un descosido.
A la mejor cocinera, se le ahuma la olla.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
El buen vinagre del buen vino sale.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Fruta prohibida, más apetecida.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Marzo marceador, de noche llueve y de día hace sol.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Mano de santo cura como por encanto.
Mallorquina, puta fina
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Este si que te quita los calcetines sin quitarte los zapatos.