Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Conócete a ti mismo.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
El que bien te quiere no te engaña.
A gran prisa, gran vagar.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
La alegría alarga la vida.
No es mal sastre el que conoce el paño.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Obras vea yo; palabras, no.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
La oveja de muchos, el lobo la come.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
La buena vida no quiere prisas.
Además de cornudos, apaleados.
Más mamado que chupo de guardería.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Que cada cual espante sus pulgas.
Dios tarda, pero no olvida.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Quien tiene arte va por todas partes.
Ojo al parche.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Donde entra la cabeza, entra la cola
El amor como las plantas florece mientras tiene raíces
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Armas y dineros quieren buen dueño.
Racimo corto, vendimia larga.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Con pan y vino, se anda el camino.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Hijo malo, más vale doliente que sano.