Febrerillo, mes loquillo.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
De luengas vías, luengas mentiras.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Hablando la gente se entiende.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
Cada cual es rey en su casa.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
La lengua queda y los ojos listos.
No hay mal que por bien no venga.
De sabios es cambiar de parecer.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Bienes mal adquiridos, a nadie han enriquecido.
Obremos a no ver, dineros a perder.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
El que las sabe, las tañe.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
A buena hora pidió el rey gachas.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
De padres gatos, hijos michinos.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
De dientes pa'fuera.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Esa más viejo que Matusalén.
Jugar a dos barajas.
Palabras sin obras, barato se venden.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.