Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
Tras de corneados ? Apaleados.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
A fullería, cordobesías.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
De padres bocois hijos cubetas.
A catarro gallego, tajada de vino.
Cada pardal a su espigal.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Abre la boca que te va la sopa.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Hacer algo de cayetano.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Entre bueyes no hay cornadas.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Como chancho en misa.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Intimidades, solo en las mocedades.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Quien quita lo que da, al infierno va.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
Estar como las putas en cuaresma.
Gente de montaña, gente de maña.
Hijos casados, duelos doblados.
Acabada la misa, se parten las obladas.
De los hombres se hacen los obispos.