Un muerto hablando de un ahorcao.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Amores reñidos, los más queridos.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Suelo mojado, cajón seco.
Peor es mascar lauchas
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
El que espera desespera.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Buenas y mejores, por falta de seguidores.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Muertos los piojos por hacer Columpio.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
El que sabe sabe y el que no es jefe
Tarde piaste pajarito.
Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Volverse humo.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
El que tiene narices, no manda a oler.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Matanga dijo la changa.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
A cada paje, su ropaje.
Se te cayó e cassette
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
A cada uno le huele bien el pedo de su culo.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Laguna que no tiene desagüe, tiene resumidero.
No se toman truchas a bragas enjutas.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.