Todas las cosas pasan como el viento.
Se las sabe por libro
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
A cazuela chica, cucharadica.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Centavito a centavito va llenándose el cochinito.
Cague la espina quien se comió la sardina.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
Gozo que no se comunica, se achica.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
El cuchillo no conoce a su dueño.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Ese baila al son que le toquen.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Abriles y condes, los más traidores.
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Gitano no saca la suerte a gitano.
Costumbre hace la ley.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Barbas mayores quitan menores.
No te pegues que no es bolero.
Hijo de tigre: tigrillo.
Los burros prefieren la paja al oro.
El que la sigue la consigue.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Si no vas a planchar, no arrugues.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Por San Andrés, corderillos tres.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Cada gusto cuesta un susto.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.