Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Mujer Besada mujer ganada.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Hombre casado, burro domado.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Buscarle la quinta pata al gato.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Amores reñidos, los más queridos.
Cuentas claras conservan amistades.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Quien vende barato vende doblado.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Más vale maña que fuerza.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
A dineros dados, brazos quebrados.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Quien no tiene quiere más.
Más feliz que marica con dos culos.
No da quien tiene, sino quien quiere.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Quien sube como palma baja como coco.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.