Lo que han de comer los gusanos, que lo disfruten los cristianos.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Siempre la cuba huele a la uva.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Ni estopa con tizones ni mujer con varones.
Santo que no es visto no es adorado.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
De padres cantores, hijos jilgueros.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
Quien lengua ha, a Roma va.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
De tales devociones, tales costurones.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Casa labrada y viña heredada.
Harto da quien da lo que tiene.
Santo que mea, maldito sea.
Dios no se queda con nada de nadie.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
Fruto vedado el más deseado.
Tenés cola que te machuquen.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
De los muertos no se hable sino bien.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Primero mis dientes y después mis parientes.
Como turco en la neblina.