Al pan se arrima el perro.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
A gran calva, gran pedrada.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
Hacer de un camino, dos mandados.
Mejor ser criado en buena casa que amo en mala.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Marido, comprad vino; que no lino.
Del mal manjar, un bocado nomás.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
Esto está color de hormiga.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
El más abusado se ahoga en el vado.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
No hay peor esfuerzo que el que no se hace.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
No sufras por calenturas ajenas.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
Buey lerdo, bebe agua turbia.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
Para aprender, perder.
Abril, lluvias mil.
Cazador y cazado confían en Dios.