La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
Quien busca, halla.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
No hay peor pagador que el que no niega la deuda.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
El amor es como los pasteles, que recalentados no sirven.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
La sagre es más espesa que el agua.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
El buey pace donde yace.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Más aburrido que mico recién cogido.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
La muerte todas las cosas iguala.
Si no te aventuras, no tendrás nada.
Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
Sal y vinagre, el mejor desinflamante.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Ni miento ni me arrepiento.
Contra el flato, bicarbonato.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.