Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Palabra de boca, piedra de honda.
Dolor de mujer muerta dura hasta la puerta.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Casa en canto, y viña en pago.
Basura es todo lo que en el suelo se barre, y aunque remonte a las alturas, cuando baje seguirá siendo basura.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
La compañía en la miseria hace a ésta más
Hija que casas, casa que abrasa.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Quien teme la muerte no goza la vida.
Abril llovedero, llena el granero.
El loco, por la pena es cuerdo.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Nadie se muere hasta que Dios quiere.
Quien mucho desea, mucho teme.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Mi secreto, en mi pecho.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
A buen bocado, buen grito.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
La alegría intensa es cosa seria
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
A la fortuna, por los cuernos.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Amigo viejo y casa nueva
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Muerte deseada, vida prolongada.
Mala olla y buen testamento.
Buena ventura solo con otra dura.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Al loco y al toro, dale corro.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Las arrugas son la tumba del amor