A este son, comen los del ron, ron.
Por San Isidro labrador, se va el frío y viene el sol.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
¿Y quién dijo que el diablo no tiene hermanas?.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
Como quitarle el poto a la jeringa.
La condición hace al ladrón.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
El que es buen juez por su casa empieza.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Variante: Sarna con gusto no pica, y si pica no mortifica.
El que ríe el último, ríe mejor.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
El que se pega al televisor, pierde fuerzas y color.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Mal se juzga al caballo desde la silla
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Sácame de aquí y degüéllame allí.
Todo lo prieto no es morcilla.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Si quieres hablar mal de alguien, hazlo por donde no sople el aire.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Algo es el queso, pues se da por beso.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Pobre atestado saca mendrugo.