Esquílalas pero no las desuelles
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
El más avisado cae.
Abogado de ricos, mal de pobres.
Caballo hermoso, de potro sarnoso.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
Ya apareció el perdido, y más valía que no hubiese aparecido.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Huyéndole al machete, se metió en la vaina.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
De mala sangre, malas morcillas.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
No ser escaparate de nadie.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Hay quien no ve su camino.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
Yantar sin vino, convite canino.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
La fe no tiene miedo.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
La razón la tiene Sansón.
Irse con la soga entre los cachos.
Haz el mal y guárdate.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra