¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
Pájaro que comió, pájaro que voló.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
Mal ojo se le ve al tuerto.
Socorro tardío, socorro baldío.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Mano de santo cura como por encanto.
¿Qué le hace una mancha más al tigre?.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Sobre la cola del león no se sienta nadie.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
El pez muere por su propia boca.
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Perro pendejo, no va a la gloria.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
La leña torcida da fuego recto.
El que tiene narices, no manda a oler.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
En carrera larga hay desquite.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
A flores nuevas, afeite perdido.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
¡Este no es mi Juan, que me lo han cambiao, aquél tenía pelo y este está pelao!.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Que chulo tu chucho colocho
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
El ruin calzado sube a los cascos.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
No hay más araña que la que teje.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.