Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
Gente de navaja, poco trabaja.
El Diablo no se harta de romper suelas.
De joven maromero y de viejo payaso.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Dos capitanes hunden el barco.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Juez con prisa, juez que yerra.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
No hay burro calvo, ni calabaza con pelo.
Si eres oveja, te comen los lobos.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
La burra no era arisca pero la hicieron.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
En la noche y sobre el muro, todo gato se ve oscuro.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
Quien lo hereda no lo hurta.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Palabras de santo, uñas de gato.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
El que nada debe nada teme.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.
Cuando las arañas unen sus telas pueden matar a un león.
Zurdos y calvos y rubios no habían de estar en el mundo.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Ese huevito quiere sal
Al mal dar, tabaquear.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Me lo contó un pajarito
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Quien nada hace, nada teme.
Le busca las cinco patas al gato.
Sarna con gusto no pica.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.