Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Claridad, y no en el caldo.
No compares el tocino con la velocidad.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
A dos palabras tres porradas.
Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
A cautela, cautela y media.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Un amigo vale cien parientes
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
En enero, cada oveja con su cordero.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
No hay mayor tontería que reñir.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
La cara bonita y la intención maldita.
Írsele a uno el santo al cielo.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
El que le tiene miedo a los ojos, no puede comer cabeza.
Yegua cansada, prado halla.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Pueblo chico infierno grande.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Son como uña y mugre.