El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Quiero ver si como ronca duerme.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Las letras con sangre entran.
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
Amor de lejos, felices los cuatro
Eso será, cuando los cerdos vuelen.
El que nace pa' real, nunca llega ni a peseta.
El tiempo todo lo cura
Gallo viejo con el ala mata.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
De sabios es cambiar de parecer.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Cada cosa nace para su semejante.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
A la zorra, candilazo.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
Hablando se entiende la gente.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Es tiempo de vacas flacas
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
A candil muerto, todo es prieto.
Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
Grandotas aunque me peguen.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
El trabajo no mata a nadie.
Dar y tejer es buen saber.
Cada uno con su humo.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
No es necesario matar a un hombre en la víspera de su muerte.