De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Si a la abeja ves beber, muy pronto verás llover.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
A mi, mis timbres.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
Invierno claro ni en verano nublado.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Depende de cómo caigan las cartas
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Loquillo y los Trogloditas.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Ese baila al son que le toquen.
Cuando te den, da.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
La buena obra, ella misma se loa.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Buenas y mejores, por falta de seguidores.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Para muestra basta un botón.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Años de higos, años de amigos.
El que mucho promete, poco cumple.
Es pan comido.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
El que tiene las llaves tiene que ser el primero en llegar para abrir, y el último en irse para cerrar.
Hacer de un camino, dos mandados.
Hasta la salud necesita descanso.
Panza llena, quita pena.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.