Jamón empezado, pronto mediado.
Interés, cuánto vales.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Vino sacado hay que gastarlo.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Quien llega tarde a la fiesta, no logra cena ni orquesta.
Septiembre es bueno, si del 1 al 30 pasa sereno.
Casa hecha, sepultura abierta.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
El día nunca retrocede de nuevo.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Buena madera, buen oficial espera.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Quien no arrisca, no aprisca.
El papel que se rompa él.
Pintada en los WC.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
A buen bocado, buen grito.
El que la hace, la paga.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
La cabeza blanca y el seso por venir.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
El ruin calzado sube a los cascos.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Te cierran una puerta y te abren diez.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Todo hombre tiene su manía.
A cada cañada le llega su añada.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
La llave que se usa mucho siempre está brillante.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Hace más la raposa que la curiosa.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.