Niebla en el valle, labrador a la calle.
Buena vida, arrugas tiene.
La ocasión asirla por el guedejón.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Suerte, y al toro.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Cuando el pobre lava, llueve.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Dar una fría y otra caliente.
Tranquilidad viene de tranca.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
El que da, recibe.
Ir por lana y volver trasquilado.
Pase mayo, y pase pardo.
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
Ser un mordedor de pilares
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Atrás viene quien las endereza.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
Hacer ruido, para sacar partido.
Dar el consejo y el vencejo.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
Siempre es mejor el vino.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Por enero florece el romero.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Día de Santa Lucía, lo que mengua la noche crece el día.
En Mayo lodo, espigas en Agosto.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Las obras, con las sobras.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Moza franca, bien juega el anca.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.