Puerta de villa, puerta de vida.
Buen amigo es el dinero.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
La ocasión es la madre de la tentación.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Valentón y rufián, allá se van.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Una vez al año, y ésa con daño.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
La buena uva hace buena pasa.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Una palabra deja caer una casa.
En la tardanza está el peligro.
Fraile convidado echa el paso largo.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
Hijos casados, trabajo doble.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Araña muerta, visita cierta.
Hoy me levanté con el pie izquierdo.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Lo dicho, dicho está.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Ojo al parche.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
En Octubre, el hogar de leña cubre.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
A cada cajón, su aldabón.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Bien vestido, bien recibido.
Mujer precavida vale por dos.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
El día de San Matías, entra el sol por la umbría.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
Entre pillos anda el juego.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
A todo marrano le llega su diciembre.