Antes di que digan.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Al buen vino, buen tocino.
Consejo tardío, consejo baldío.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Enero mojado, bueno para el tiempo y malo para el ganado.
Para el mal que hoy mata, no es remedio el de mañana.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Bestia alegre, echada pace.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Cuando cae lluvia, agua anuncia.
La prisa será tardar.
A buen señor, buena demanda.
Quien primero viene, primero tiene.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Treinta días trae Noviembre, como Abril, Junio, y Septiembre, de veitiocho no hay más que uno; los demás, de treinta y uno.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Frio, frio, como el agua del rio.
Cada día verás quien peque y pague.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Buena burra hemos comprado.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Hacer el primo.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Hacerse el de la oreja mocha.
Para enero, oliva en el brasero.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
El que mucho corre, pronto para.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.