De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Enero, claro y heladero.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
Paciencia piojo que la noche es larga.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
Ir de trapillo.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
No hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla.
Al freír será el reír.
Jornada emprendida, medio concluida.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
A donde va la gente, va Vicente.
Mujer ventana, poco costura.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
El sol de Marzo, da con el mazo.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
A largos días, largos trabajos.
A buenos ocios, malos negocios.
Madruga y verás; busca y hallarás.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Can de buena raza, si no caza hoy, mañana caza.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Bien casada, o bien quedada.
Por San Juan, los días comienzan a acortar.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
A cada ermita le llega su fiestecita.
De día beata, de noche gata.
El buen hijo a su casa vuelve.
A cada lechón le llega su noche buena.