El que siembra tormentas recoge tempestades.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Obras vea yo; palabras, no.
Cuervos vienen, carne huelen.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
Al loco y al fraile, aire.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
Aire gallego, escoba del cielo.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Te pido hojas y me traes ramas.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
De buena casa, buena brasa.
Andarse por las ramas.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
El tiempo es como una flecha que vuela.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
Cuando llueve y hace viento, cierra la puerta y estate dentro.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Muchos Trueno y nada de auga.
Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hacen reír.
Cuando la vela azota al palo, malo.
A gran prisa, gran vagar.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Hoy arreboles, mañana soles.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Neblina, del agua es madrina.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
A buenas horas, mangas verdes
Las aguas quietas, corren profundas.
A las regiones altas nunca les faltan tormentas.