Lo que fuere sonará.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
¿Qué tal que las vacas volaran?.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
Ávila, santos y cantos.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
El río, por donde suena se vadea.
Aire de Levante, agua delante.
Enero, frío o templado, pásalo abrigado.
La leña torcida da fuego recto.
El tiempo todo lo amansa.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Boca de verdades, cien enemistades.
De luengas vías, luengas mentiras.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Si quieres hablar mal de alguien, hazlo por donde no sople el aire.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
Hacer la del humo.
Barco con tormenta, en cualquier puerto entra.
La boda de los pobres, toda es voces.
Cuentas viejas líos y quejas.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Noviembre y enero, tiene un tempero.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso hacen a Mayo florido y hermoso.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Lo que va viene.
la ropa son alas.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Heladas de enero, nieves de febrero, llovizna de marzo; lluvias de abril; aires de mayo, sacan hermoso el año.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Lo que sea que suene.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Abril, lluvias mil.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Atrás viene quien las endereza.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
A golpe de mar, pecho sereno.