Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Como chancho en misa.
Casa hecha y mujer por hacer.
A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Que me siembres en Marzo, que me siembres en Abril, hasta Mayo no he de salir.
A tu casa venga quien te eche de ella.
De Tosantos a Navidad es invierno de verdad.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
Escribir despacio y con buena letra.
Presto se va el cordero como el carnero.
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
El monte tiene ojo.
Se queja más que la llorona.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Donde lo hay, se gasta.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Salud perdida, salud gemida.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
Fiate de Dios y no corras.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Encima de la cabaña todo daña.
La buena solera hace el vino de primera.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
La más fina mula, patea y recula.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Pastelero a tus pasteles.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
Junta de pájaros, agua segura.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.