Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Ir a la guerra, navegar y casar, no se ha de aconsejar.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Hacer de tripas corazón.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Paso a paso se hace camino al andar.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Irse con la música a otra parte.
A gran prisa, gran vagar.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Ave que vuela, a la cazuela.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Irse de picos pardos.
Llegar a la capada.
Si sales a navegar, no te canse el preparar.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
De arriero a arriero no pasa dinero.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Del joven voy, del viejo vengo.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
En camino largo, corto el paso.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Si quieres llegar rápido, ve despacio.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Preguntando se llega a Roma.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
Solo los pies del viajero saben el camino.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
Más vale creerlo que irlo a ver.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
A lo lejos mirar y en casa quedar.