Donde no hay pan, se va hasta el can.
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
La vida es un juego.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Cartas cantan.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
De luengas vías, luengas mentiras.
Hacerse jaula para que le metan el pájaro.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
La Cruz, la viña reluz.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Para abaratar la vida, producir mucha comida.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Mira antes de saltar.
Ocio, ni para descansar.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Hacérsele a uno el campo orégano.
Hacer mangas y capirotes.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Siempre es mejor el camino más corto.
Comer de su propio cocinado.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Por la víspera se conocen las fiestas.
La buena vida no quiere prisas.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Lo importante no es vivir mucho, sino vivir más.
Nacer de pie.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Hacer bailar el trompo en la uña.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Mal camino no va a buen lugar.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Araña muerta, visita cierta.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.