Indio comido indio ido.
Fui a palacio, llegué bestia y regresé asno.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Un ruin ido, otro venido.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Hay que sufrir para merecer.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
El vino y la verdad, sin aguar.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
Del trabajo nace el descansar.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Putas y frailes andan a pares.
Quien boca tiene a Roma va.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
De Navidad a San Juan, año cabal.
El buen vino, venta trae consigo.
Comer bien o comer mal, va en un real.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
Entre pillos anda el juego.
Deja la h de ayer para hoy.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Pan a hartura y vino a mesura.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
El cantar, alegra el trabajar.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
El vino en jarro cura el catarro.
Tal vendrá que tal te quiera.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
Antes doblar que quebrar.
Para saber hablar, es preciso saber escuchar.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Comprar al pobre, vender al rico.
Tal para cual.
El barco de las promesas ya zarpó.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
No busques la suerte y te saldrá al paso.