El monte tiene ojo.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
Hay dos cosas por las cuales un hombre, no debe enojarse: Lo que puede remediarse y lo que no puede remediarse.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Cada año, calzones de paño.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Lo escrito, escrito esta.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
El hambre mató a pocos; la hartura a muchos.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Poco a poco se anda lejos.
Nadie toma lo que no le dan.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Mal ojo se le ve al tuerto.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Buena cara dice buen alma.
Tranquilidad viene de tranca.
Por puerta abierta ladrones entran.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
La intención es lo que vale.
Esto es como quitarle un caramelo a un niño.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
A fuerza de villano, hierro en mano.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
Hazme la barba, hacerte el copete.
Como el espigar es el allegar.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Sin vino, no tendría el concejo tino.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Hay genios sin educación primaria y, pendejos con doctorado.
En caliente ni se siente.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Un mal pequeño es un gran bien.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
El marido celoso nunca tiene reposo.