La sangre, pesa más que el agua.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
No es lo mismo estar comprometido que estar involucrado.
Vale más rodear que mal andar.
No hay escritor, por modesto que sea, que no piense en ser algo
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
Quien está ahíto, no tiene el apetito.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Variante: El pez, por su propia boca muere.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
El habar de Cabra se secó lloviendo.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
A ave de paso, cañazo.
Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
Hijo casado, vecino airado.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
El que de nada sabe, de todo se unta.
Copas son triunfos.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
El traspié no se da contra la montaña sino contra la pequeña piedra del camino.
El que ama, teme.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
Nacer de pie.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Primero es la camisa que el sayo.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
El Diablo no se harta de romper suelas.
El que nace pa' real, nunca llega ni a peseta.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
No tropieza quien no anda.
Encaja como pedrada en ojo de boticario.
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Esposa prudente es don de Dios.