Para poca salud, más vale morirse.
Pon y te llamaran gallina.
Compañía, ni con la cobija.
No comer por haber comido, nada nos hemos perdido.
El que no es agradecido, no es bien nacido.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
De persona palabrera, nunca te creas.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
No hay predicador más persuasivo que San Ejemplo.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.
La admiración alaba, el amor es mudo
Quien sube como palma baja como coco.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
La razón la tiene Sansón.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Quien mal casa, tarde enviuda.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Cada uno habla como quien es.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
Después del niño ahogado, tapan el pozo.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
La última cuenta la paga el diablo.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Malo es que se diga que Juan se ha muerto; si no se ha muerto, es que está muy malo.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
Untado un dedo, untada toda la mano.
Callemos, que el sordo escucha.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Malos reyes, muchas leyes.
Nadie da lo que no ha.
Bien está cada piedra en su agujero.
Sobre la cola del león no se sienta nadie.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
Esto está en chino.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
A gusto de los cocineros comen los frailes.