Los cobardes corren mayor peligro que otros hombres en una batalla.
Habló de putas "La Tacones".
El que tiene narices, no manda a oler.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
De oveja negra, borrego blanco.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Mucho saber, menos ignorar es.
Del mirar nace el desear.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
Año tuero, vaca y muerto.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Más camina un burro si va frente al pesebre.
Que no me busquen porque me encuentran.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Aire gallego, escoba del cielo.
Recién muerto, hasta el peor, tiene del santo el olor.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Es en lo más estrecho del desfiladero donde comienza el valle.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Quien tiene bestia y anda a pie, es más bestia que él.
Secreto a voces.
A quien teme a Dios de los cielos, nada le asusta debajo de ellos.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Un canasta usada ya no es bonita.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Jugar a dos barajas.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Cartagena monte sin leña, mar sin pescado, mujeres malas y niños mal educados.
A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté.
Quien aprisa asa, quemado come.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.