No hay cosa que no tenga su contra.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Variante: Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido.
El diablo es puerco.
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
A la vejez aladares de pez.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
El que se fue a la villa, perdió su silla y el que se fue a Torreón, su sillón.
Despacio, que llevo prisa.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
Al amigo con su vicio.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Al ausente, por muerto le da la gente.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Las penas de amor las quita el licor
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
Los errores del que cura, con la tierra han cobertura.
Donde hubo un gran mal, queda señal.
Ganar, poco vale sin guardar.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Como quitarle el poto a la jeringa.
Gracias que hacen pero no la ven.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Un pie calzado y otro descalzo
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Harto ayuna quien mal come.
Mojarse el potito.
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Muerte y venta deshace renta.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
Lo mejor es enemigo de lo bueno.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.