Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Para que no se espante el borrico por delante.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Boca ancha, corazón estrecho.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barreria.
Dios era bueno para negociante.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Amistades conserva la pared medianera.
En puerta y en puente nadie se siente.
Fui a palacio, llegué bestia y regresé asno.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Nadie sacia su apetito, con solo huevo frito.
El ajo es la triaca del villano.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
Adonde se perdió la capa, allá debes buscarla.
Patada de yegua no duele.
El que quiere a China quiere a Mao. El que no ama a China no ...
El ejemplo es el idioma más persuasivo.
Para su casa no hay burro flojo.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Esto fue como llamarada de petate.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
Las flores bonitas no dan buenos frutos.
Volver a inventar la rueda.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
La suavidad domina más que la ira.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Variante: Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido.
Cómplice y asesino van por igual camino.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.